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Cómo limpiar la casa y no morir en el intento


La limpieza de la casa parece una tarea que se explica por sí misma, pero cuando te sientas a pensarlo, ¿por dónde debes empezar? Y por cierto, ¿cómo vas a limpiar el inodoro? Vamos a reducirlo para crear un proceso simplificado que parece bastante simple de abordar e instantáneamente gratificante.

Una vez que empieces, no querrás detenerte hasta que toda la casa esté reluciente y limpia.

1) Decide lo limpia que quieres que quede tu casa y cuánto tiempo tienes. Esto te ayudará a configurar tu programa de limpieza. Sé honesto contigo mismo sobre lo que puedes hacer, cuánto tiempo tienes y lo motivado que te sientes.

  • Trabaja de arriba hacia abajo si es posible. No querrás pasar la aspiradora y luego que caigan migas por todo el piso o limpiar el polvo de la parte inferior de algo y luego dejar caer más polvo cuando limpies las áreas superiores que no habías limpiado antes. Si no tienes mucho tiempo, empieza con el desorden primero y desde allí, sigue trabajando con las cosas más importantes.
  • Para la persona ocupada «promedio», funciona mejor hacer un poco cada día para que el trabajo no se acumule y también un día para hacer una limpieza importante unas cuantas veces al mes. El estilo que prefieras depende de ti (a menos que tengas compañeros de cuarto, por supuesto).

2) Siempre ten una lista de verificación de limpieza y un plan de ataque. Ten en cuenta en qué habitaciones vas empezar y a terminar de limpiar (generalmente funciona mejor empezar desde atrás hacia la puerta frontal). Esto te ayudará a acelerar el proceso y a asegurarte de no duplicar tus esfuerzos, especialmente si más de una persona está involucrada en la limpieza.

  • Haz un plan para que puedas aspirar, barrer y trapear todas las habitaciones juntas (y para que el agua caliente no se enfríe) y no tengas que pasar de una tarea a la otra.
  • La lista de tareas puede servir como una lista de verificación general para todo uso, aunque de ninguna forma tienes que completarla en orden.

3) Trata de delegar las tareas. Si vives con otras personas, ¡la limpieza de la casa no debe ser exclusivamente tu responsabilidad! Puede ser que tengas que asumir el liderazgo estableciendo un programa de limpieza rotativo, pero es mucho mejor que tener que hacer este trabajo agotador tú solo.

  • Asegúrate de que las tareas asignadas sean apropiadas para la edad, es decir, los niños pequeños puedan recoger las cosas que están en los pisos de sus habitaciones, los adolescentes puedan limpiar el garaje o el baño, etc. También debe ser equivalente, ya que limpiar el inodoro es difícilmente equivalente a organizar la mesa de centro.

4) Limpia el inodoro. ¡Puf! Limpiar el inodoro es una de las peores tareas, así que es mejor acabar con la mayor brevedad posible. Ponte un par de guantes de goma (no los que usas para lavar los platos) para mantener las manos lejos de la suciedad y de las bacterias, y frota suavemente el exterior del inodoro con una esponja y agua caliente para aflojar todo. Déjalo remojar en el agua caliente mientras continúas con la taza.

  • Después de eso, mete el limpiador del inodoro en el interior de la taza y pásalo alrededor del borde. Déjalo remojar durante un minuto y luego restriégalo con un cepillo de baño. Cuando hayas terminado, tira de la cadena.
  • Cuando hayas terminado con la taza, regresa a las superficies exteriores. Rocíalas con un aerosol desinfectante y sécalas con un paño o toalla de papel.

5) Limpia la ducha o la tina. Las duchas tienen la fama de ensuciarse rápidamente. Un limpiador de ducha y un cepillo de cerdas (y un poco de fuerza muscular) deberán funcionar muy bien. Si no tienes a la mano un limpiador de ducha, el detergente líquido para lavar platos es una forma excelente de deshacerte de la capa de suciedad del fondo de la bañera, al igual que quita la grasa de los platos. Luego, sigue limpiando como de costumbre con Lysol u otro limpiador antibacteriano.

  • Aplica cera para autos en las duchas para que permanezcan limpias durante más tiempo (no en el piso porque te puedes resbalar).[1] Para limpiar el vidrio, usa media taza de amoníaco y 8 gotas de jabón para lavar platos en un galón de agua para limpiar todo.

 

Fuente: http://es.wikihow.com/limpiar-la-casa